En un almendro cada vez más tecnificado, asegurar un cuajado estable es clave para la rentabilidad. Por ello, Kelpak® se ha consolidado en los programas técnicos como una herramienta fiable, capaz de mejorar la producción, campaña tras campaña.

El almendro vive un momento decisivo en España. Tras una década de expansión sin precedentes, el cultivo se ha convertido en uno de los pilares de la agricultura mediterránea moderna. Nuevas plantaciones, variedades más productivas y sistemas intensivos y superintensivos han transformado el paisaje agrícola. Sin embargo, este crecimiento también ha puesto sobre la mesa desafíos que condicionan la rentabilidad del productor: primaveras irregulares, estrés hídrico, alternancia productiva y, sobre todo, la dificultad de asegurar un cuajado estable año tras año.

En este escenario, la búsqueda de herramientas que ayuden al árbol a mostrar su potencial productivo se ha vuelto prioritaria. Y es aquí donde Kelpak® de Daymsa, ha ido ganando un papel protagonista. No solo por su origen natural y su modo de acción, sino por algo aún más valioso: su fiabilidad. Ensayo tras ensayo, campaña tras campaña, Kelpak® ha demostrado que aplicado en el momento adecuado mejora el cuajado y aumenta la producción por hectárea.

Kelpak® es un bioestimulante especialmente indicado para estimular los procesos fisiológicos clave de la planta, como el cuajado y la retención de frutos, incrementar el desarrollo radicular, mejorar la absorción de nutrientes y potenciar el desarrollo de los frutos.

Metodología del estudio

Esta consistencia del tratamiento de Kelpak ha quedado reforzada a través de un reciente estudio realizado por Daymsa en la localidad de Logrosán (Cáceres). En concreto, se llevó a cabo un ensayo en una plantación superintensiva de almendro Lauranne injertado sobre Rootpac 20, de cinco años y un marco plantación de 1,25 x 3,25 m. Con este estudio se buscaba evaluar, en un entorno productivo real, el efecto de Kelpak® sobre el cuajado y la producción final.

El diseño experimental consistió en dos tratamientos (control vs. Kelpak® al 1%). Kelpak se aplicó con un volumen de aguade 800 L/ha, cuando el cultivo estaba al 20% de su floración.

Las evaluaciones se realizaron sobre la estructura vegetativa (diámetro de copa y número de ramas), número de almendras por árbol, producción (kg/árbol y kg/ha), calculando las variables del peso del fruto, de la cascara y de la pepita y, por último, el rendimiento de la pepita.

Resultados

Los resultados fueron claros. Kelpak®  logró aumentar la producción de pepita.

En lo que respecta a la producción de pepita, esta aumentó un 10% tras la aplicación de Kelpak® , pasando de 2.251 kg/ha bajo el tratamiento control, a 2.477 kg/ha en el tratamiento con el bioestimulante.

Este incremento se justifica, en gran medida, por el aumento en el número de almendras por árbol (mayor cuajado) y, en una menor medida, por un aumento en el peso medio de la pepita.

Conclusiones del estudio

Los resultados de este ensayo refuerzan la posición de Kelpak® como bioestimulante de cabecera en programas técnicos de almendro, al aumentar el número de frutos por árbol, y por tanto la producción por hectárea.

Otro punto importante que destacar es que la aplicación de Kelpak® se adapta perfectamente a sistemas intensivos y superintensivos, y sobre todo, que no se trata de un resultado puntual, sino que este comportamiento coincide con lo observado en campañas anteriores en distintas zonas productoras.

Kelpak® vuelve a demostrar que, aplicado en el crucial momento de la floración, ayuda al árbol a superar condiciones adversas y aumentar el cuajado del fruto.