Mandarina

Mandarina

El programa nutricional para mandarina de Daymsa tiene como objetivo conseguir árboles equilibrados, lo que redunda en incrementos en la producción y en la calidad visual y organoléptica de los frutos.

La actividad inicial del árbol comienza a partir de las reservas acumuladas durante el año anterior. La incorporación de bioestimulantes y mejoradores del suelo mejora el desarrollo de las raíces y la absorción de nutrientes. Esto se traduce en mandarinos más vigorosos y mejor desarrollados.

La mandarina es un cultivo especialmente sensible a la clorosis férrica, fisiopatía muy común en este tipo de cultivos causada por el déficit de hierro, el cual debemos corregir ya desde el inicio. Se manifiesta por un amarilleamiento de las hojas, y se traduce en un descenso en la producción.

Los aminoácidos estimulan al cultivo frente a situaciones de estrés (hídrico, temperaturas extremas, fitotoxicidades, etc.). Durante la etapa final del ciclo, un bioestimulante de acción citoquinínica estimula la división celular, incrementando el calibre de las mandarinas.

10 + 15 =

Membrillo

Membrillo

El objetivo del programa nutricional para membrillo de Daymsa consiste en obtener árboles equilibrados, lo que redunda en incrementos en la producción y calidad de los membrillos.

El membrillo comienza su actividad a partir de las reservas acumuladas en el año anterior. Una incorporación en la fase inicial del cultivo de bioestimulantes y mejoradores del suelo estimula el desarrollo de las raíces y la absorción de nutrientes, favoreciendo el crecimiento del árbol.

El aporte de los microelementos adecuados evita posibles deficiencias nutricionales que mermen la producción. Una aplicación de boro durante la floración mejora el cuajado, minimizando los abortos florales. El hierro evita la clorosis férrica, fisiopatía muy común en este tipo de cultivos. Se manifiesta por el amarilleamiento de las hojas del membrillo, disminuyendo considerablemente la producción.

Un bioestimulante de acción citoquinínica estimula la división celular, incrementando el calibre de los frutos. Finalmente, una fertilización potásica de aplicación foliar mejora la calidad final de los membrillos.

15 + 1 =

Melocotón

Melocotón

El programa nutricional para melocotón de Daymsa tiene como objetivo conseguir árboles equilibrados, lo que se traduce en incrementos en la producción y en la calidad de los frutos.

La actividad inicial del melocotonero se desarrolla a partir de las reservas acumuladas en el año anterior. Cuando comienza la actividad el sistema radicular también inicia el crecimiento. En esta fase es fundamental el aporte de bioestimulantes y mejoradores de suelo, para favorecer el desarrollo radicular. Los aminoácidos estimulan al árbol en situaciones de estrés: sequía, heladas, fitotoxicidades, crecimiento acelerado, etc.

Las deficiencias de hierro son muy frecuentes en el melocotonero, debiéndose corregir vía suelo. Estas deficiencias pueden llegar a causar clorosis férrica, fisiopatía que se manifiesta por el amarilleamiento de las hojas, causando importantes pérdidas económicas.

A partir del endurecimiento del hueso es importante la fertilización con potasio para obtener melocotones de buen calibre, color y contenido en azúcares. Para finalizar, destacamos el aporte de nutrientes en post-cosecha, muy importante para preparar al árbol para el año siguiente.

8 + 10 =

Maracuyá / Fruta de la pasión

Maracuyá / Fruta de la pasión

El programa nutricional de Daymsa tiene como objetivo la obtención de árboles equilibrados, con el fin de incrementar la producción y la calidad del maracuyá.

La actividad de la planta se inicia a partir de las reservas acumuladas en el año anterior. El desarrollo inicial de las raíces coincide con el crecimiento de la planta, por lo que resulta fundamental en esta fase la incorporación de bioestimulantes específicos y mejoradores del suelo. Éstos estimulan la formación de las raíces y la absorción de nutrientes.

Antes de floración resulta muy importante el aporte foliar de calcio para mejorar la firmeza de los frutos. Los aminoácidos estimulan la planta en situaciones de estrés provocado por sequías, temperaturas extremas, fitotoxicidades, etc.

Durante la floración, la aplicación de un bioestimulante de acción citoquinínica estimula la división celular y el aumento del calibre de los frutos. Finalmente, una fertilización potásica mejora la calidad y el contenido en azúcares del maracuyá.

9 + 8 =

Morera

Morera

La morera es un cultivo empleado en sericultura, es decir, en la cría de gusanos de seda. A éstos se les proporcionan las ramas y hojas del árbol como alimento. También se cultiva para el consumo de sus frutos.

El objetivo del programa nutricional de DAYMSA radica en la obtención de árboles equilibrados, lo que se traduce en incrementos productivos y cualitativos.

La morera inicia su actividad a parir de las reservas acumuladas durante el año anterior. Una incorporación de bioestimulantes y mejoradores del suelo minimiza el estrés del trasplante, y estimula el desarrollo de las raíces y la absorción de nutrientes. Esto da lugar a un mejor desarrollo del cultivo.

11 + 13 =